jueves, 11 de diciembre de 2008

Siempre estaré ahi... Alianza Lima

Cuando a las cinco de la tarde, el árbitro Manuel Garay pitó el final del duelo entre Alianza Lima y Sporting Cristal, un suspiro de esos que uno lanza cuando esta enamorado, sobrevoló mis labios. Ese silbato le dio tranquilidad a mi corazón blanquiazul.

Una mezcla de sentimientos encontrados se vivieron el domingo 07 de diciembre del 2008 en Matute. Por una parte, la satisfacción por haber salvado la categoría, algo extraño en Alianza Lima. Asimismo, la desaprobación a la gestión del arquitecto Carlos Franco, responsable directo de esta mala campaña. En especial, rondó el eterno agradecimiento a los mártires de 1987, por haber iluminado desde el cielo al equipo, tal y como lo hicieron en la temporada 1997, cuando nos coronamos campeones tras 18 años de sequía.

‘‘No es blanquiazul, aquel que no haya llorado, aquel que no haya sufrido en la tribuna sur’’, reza una de las frases más famosas de la hinchada grone. Y de verdad, que este año, más de uno ha llorado con el accionar del plantel. Más de uno ha pedido el regreso de otras glorias como Teófilo Cubillas, César Cueto, los ángeles de 1987, o jugadores emblemáticos como Flavio Maestri, Fernando Martel o Junior Viza, (jugadores importantes en el titulo obtenido en 2006).

Y todo es sufrimiento. Desde las calles de Isabel la Católica, Cotabambas, Manco Cápac y Abtao, hasta los bares, hogares, cual sea el lugar donde uno, pueda ver el partido del equipo.

‘‘Te puedo amar, te puedo odiar, pero nunca abandonarte’’ reza otra frase del hincha. Y por más crisis que haya, nunca te voy a dejar Alianza Lima. Si te extingues, yo también. Si sufres, sufriré contigo, y si algún día juegas en el estadio de San Marcos ante América Cochahuayco, yo te alentaré como si fuese un partido de Copa Libertadores.

La tarde del domingo, los latidos de mi corazón se detuvieron. La angustia se apoderó de mí. Y nosotros dejamos en claro, que somos el número 12, aquel que te apoya camino a un gol, aquel que lanza una puteada cuando fallas, aquel que le pedía la hora a Garay para que acabe el partido, aquel que le rezaba a los Potrillos de 1987 o a Sandro Baylón para que empujen al equipo desde el cielo…. Y aquel que NUNCA TE DEJARA SOLO.


Gracias Alianza Lima, porque este año, confirmé que eres esa pasión que va a perdurar por el resto de mis días. Un sentimiento que nunca se borrará, por que si tuviera la oportunidad de nacer, volvería a escoger al Perú como país, la familia y los amigos que tengo, y sobre todo, volvería a ser hincha de ALIANZA LIMA.

sábado, 25 de octubre de 2008

Un tío por siempre.... [Carta a la luz de mis ojos]

Nota: Este es un post diferente a los demás. Es un post que grafica lo que siento ahora.

Hola Cécile:

Aún no sabes leer, pero se que con el tiempo, podrás entender el signficado de este mensaje. Te escribe tu tío Daniel, a quien conocerás en diciembre cuando vengas con tus papitos a Lima.

Estas próxima a cumplir ocho meses. El tiempo pasa rápido. Pero estas en mi corazón apenas tu mamita nos dio la gran noticia de la dulce espera en mayo del año pasado. Desde ese día, viví en carne propia la sensación de felicidad por saber que nuestra familia tendrá una nueva integrante. Era diferente cuando nacieron tus primitas Ivana (hija de tu tía Susan) y Ariana (hija de tu tío Paolo). Esta vez, iba a ser mi hermanita quien se convertiría en mamá.

Desde que llegaste al mundo, tú mi reinita, haz sido capaz de cambiar nuestras vidas. Es lindo ver a tu abuelito Jorge ''chocho'' de la emoción, a tu abuelita Zoila viviendo esta nueva experiencia. A tu tío Christian y a mí, con toda la ansiedad del mundo por cargarte y engreírte.

¿Te estas portando bien? ¿Comes toda tu comida? ?No haces renegar a tus papás?. Son varias laspreguntas que te haría y que se con no me responderías con palabras. Se que tus ''palabras'' serán una tierna caricia, una mirada curiosa, una sonrisa inocente... de esas que pueden cautivar a cualquier persona. Tu haz podido cautivarme en estos meses.. haz sabido despertar mi corazón... haz hecho que mi vida sea simple.

Cuando vengas a casa, te enseñaré de a poquitos a caminar, te contaré cuentos, jugaremos con los ositos y veremos dibujitos animados. Jugaremos con tus primitas Ivana y Ariana. Y se que en el tiempo que estés conmigo, tú me enseñarás muchas cosas, eso no lo dudo. Solo quiero tenerte a mi lado y que el día a día, me enseñe a descubrir, que tan importante son las personas en mi vida. Tú mi pedazo de cielo, ne ayudas a crecer, me ayudas a ser más fuerte, me ayudas a creer en mi mismo. Todo lo que hago, todos los triunfos los hago pensando en ti.. por que tú eres el centro de mi vida.. tu mi sobrina preciosa.. mi pericota.

Me despio de ti. Tus abuelitos te mandan saludos, tus tíos también. Portate bie, come tu comidita y no hagas renegar a tus papitos. A pesar de la distancia TE QUIERO MUCHO....!!!!!!








lunes, 15 de septiembre de 2008

Más que un triunfo...



Clásico 320. Estadio Monumental. Domingo 14 de Septiembre de 2008. Tras seis años, se volvía a disputar el partido más importante del Fútbol Peruano en el estadio de Ate.

No me importa si la U es el campeón o si es Alianza quien se juega el descenso. Más que los tres puntos, está en juego el honor. No es un partido cualquiera. Es un duelo de tradiciones y de costumbres. Un partido con brotes de historia que datan desde 1928. Desde hace 80 años, el país futbolero se paraliza para ser testigos de un enfrentamiento de dos polos opuestos: El estilo pícaro contra el estilo guerrero.

Para mí, no era necesario ser hincha de Alianza Lima, para tenerle cierto grado de antipatía a Universitario de Deportes. Es por eso que el triunfo de ayer de mi querido Alianza, lo gozé con mucho corazón y lo viví con mucho fervor. En la casa del eterno rival, de un equipo que venía de ser campeón, nos dimos el lujo de celebrar. ''En tu casa te humillé'', fue lo primero que dije tras el pitazo final del árbitro.

Si el otro año me voy a Segunda, si me sacan en cara que la U dio la vuelta en Matute, tampoco me importa. Yo no vivo del pasado. El presente dice que Alianza se dio el gusto de celebrar en tan ''majestuoso'' estadio, que solo se llena cuando juega la Selección o cuando va Alianza Lima. No me importa que la U haya campeonado o que venga mal, porque las estadísticas no juegan en este tipo de partidos. Solo importa el placer de salir victorioso y de patearle la cabeza al rival.

Hoy, los hinchas celebran y no es para menos. Y que semana ¿no? y que escenario. El Estadio de Gremco fue testigo de la hazaña de la Selección Peruana ante Argentina, y días después, Alianza Lima convertía a Ate en ''La Victoria''. Celebra Pueblo Aliancista, porque, poniendo los pies sobre la tierra, este triunfo nos da una fuerte inyección anímica para salir de la incómoda posición en que estamos.

Este es más que un triunfo... para mí, es placer ver derrotado a la U (y no solo por Alianza). Y que más derrota si es en su ''propia'' casa.

Eternamente agradecido a Alianza Lima

PD: Si algún hincha crema se ofende, perdonen, es la euforia quien habla!




jueves, 11 de septiembre de 2008

Empate con sabor a triunfo


Debo confesar, que apenas Esteban Cambiasso anotó el gol para Argentina, mi entusiasmo fue decayendo. Una vez más, me preparaba para dormir con ese sabor amargo de ver como tu país, hace las cosas bien, pero no es bien retribuido por el destino.

Pero, gracias a Dios, existe un Juan Vargas y existe un Johan Fano. Y existe un Carlos Zambrano y un Rainer Torres. Existe un Paolo de la Haza y un Nolberto Solano. Existe un grupo de jugadores comprometidos con el país y con su historia. Un grupo de jugadores con alma y con coraje, que poco a poco ha ido superando la adversidad. Un grupo de muchachos que no se asustó ante un gigante como Argentina y lo superó largamente en los 90 minutos de juego.

Precisamente fue Juan Vargas, quien dio inicio a esta historia. El ''Loco'', el jugador de la Fiorentina, pero con sangre crema, aquel jugador que estuvo cara a cara con Genaro Gatusso, no se asustó ante los albicelestes. Le puso el temple que tanto se le reclamaba a la selección y se escapó por su carril de siempre, la izquierda, y le ganó a Sebastián Battaglia. Alzó la mirada y lanzó un pase mortal, de los típicos ''buscapie''. No se como, pero la gloria la tocó Johan Fano, para que, de un toque sutil, haga deliar al país entero que necesitaba de estas alegrías.



Apenas sucedió ello, no lo podía creer. Lo primer que pensé, fue que posiblemente anulen el gol por un off side de Fano. O qu el árbitro había pitado el final del partido mucho antes del arranque de Vargas. Pero no. Fue GOL SEÑORES. Fue el gol que no hizo Claudio Pizarro o Jefferson Farfán, quienes tuvieron más partidos en el equipo que Fano. Fue el gol que le lavó el rostro a Argentina. Fue el gol que encendió nuevamente una ilusión.

Y fue el gol que demostró que no ha nada imposible. Vino Ronaldinho el año pasado y no nos amilanamos. Ayer, Messi y Riquelme practicamente no aparecieron debido al enorme trabajo desplegado por Torres y De la Haza. Quedó demostrado que si los peruanos le ponemos coraje a lo que hacemos, nada se nos va a escapar.

Pero también debemos de poner los pies sobre la tierra, porque aún no se ha ganado nada. Se le empató a Argentina, pero aún estamos en una situación comprometida en las Eliminatorias. Por ahora, disfrutemos de este momento, porque puntos así, como lo ocurrido ayer en Ate, no se ven todos los días. Bien muchachos, no perdamos la humildad en lo que queda de este proceso. Ojalá y este empate, nos inyecte el mejor de los ánimos para lo que viene.

sábado, 6 de septiembre de 2008

El día que Argentina dejó de presumir su grandeza

Tenía 7 años. Eran épocas remotas en que para mí el fútbol, se asociaba por mi simpatía (no hinchaje) por Sport Boys. Corría el año 1993, y al jugador que admiraba de mi selección era al ''Puma Carranza'', a pesar de que eramos eliminados del mundial de Estados Unidos.

Aunque, me llamaba la atención, un jugador melenudo, que vestía de amarillo y es colombiano: El ''Pibe'' Valderrama. Me senté a ver el partido que disputaba elequipo cafetero con la Argentina, para definir el pase a la justa mundialista del año siguiente. Además, chocaba con otro jugador al cual yo emulaba en mis 'pichangas' sabatinas en el barrio: Gabriel Omar Batistuta.



Seamos breves, y no es que tenga algo en contra de Argentina. Hoy se cumplen 15 años, de aquella histórica presentación de Colombia en el estadio ''Monumental'' de River Plate. Una de las mejores expresiones de fútbol que se haya visto en los últimos 20 años. Una sensacional ''falta de respeto'' del visitante al local. Una reverenda cachetada al orgullo argentino que venía de ser Campeón de América unos meses previos en Ecuador. Un golpe bajo para los albicelestes, que tuvieron que recurrir a Diego Armando Maradona, para el duelo repechaje contra Australia.

¿Porqué titulé este post ''El día que Argentina dejó de presumir su grandeza''?. Momentos antes del partido, Maradona hacía alarde de la supremacía de Argentina sobre los otros equipos de Sudamérica y que ese día, la historia no iba a variar. Cuantas vueltas da la vida Pelusa... En el fútbol a nadie se le puede mirar por encima del hombro, más aún si en frente, tenías a Colombia, equipo que junto a Brasil, practicaban el mejor fútbol en Sudamérica.

5-0 y Colombia no lo olvida. Y mi fanatismo por el Pibe Valderrama... se mantuvo intacto. Ojalá y un día, mi Selección pueda hacer una hazaña de tal magnitud.

miércoles, 13 de agosto de 2008

Historia de Parrillas

Siempre a principios de año, siempre en el fútbol peruano hay movimiento. Pases de jugadores, renovaciones de contrato, pretemporadas, etc. Sin embargo, lo más llamativo viene desde el aeropuerto. Jugadores extranjeros que vienen con el cartel de ser promisorias figuras en sus respectivos equipos, llegan al Perú simplemente para llevársela fácil.

Son los llamados ''parrilleros'' o también llamados ''Paquetes''. Son aquellos jugadores quienes a mitad de temporada, salen por la puerta de atrás de los clubes con más pena que... si se puede decir gloria.

Y siempre son los grandes: Alianza, U y Cristal, los que son los perjudicados con tremendas joyitas que practicamente, vienen a ''hacer hora'' en Lima.
Iniciemos este viaje, sarcástico y poco educativo... pues con Universitario de Deportes, el ''equipo copero''... el más ganador del fútbol peruano... Siiii, el equipo que juega en el grandioso Monumental.

La U inició esta saga de paquetes con el portero paraguayo Celso Guerrero. De muy buenas recomendaciones incluso del propio José Luis Chilavert, el ''Gordo'' se ganó la enemistad de los hinchas merengues con aquel delicioso 6-3 que le propinó Alianza Lima en Matute en el año 1995. Dicho partido fue su cruz y derechito, se ganó su sueldo calentando el banco de suplentes.
Años después,el equipo crema, tricampeón de la mano de Roberto Challe, se alistaba a participar de la Copa Libertadores de América. Compartía grupo con Junior de Colombia y los argentinos Vélez Sarsfield y Rosario Central. Para ello, se reforzó con tres extranjeros que eran los llamados a ser los referentes del equipo crema: Fernando Vergara, Héctor Banegas y Adrián Gorostidi. Este último, precedido de un cartel de goleador eficaz, que ganaba un sueldo por encima de lo que ganaba el propio Eduardo Esidio, goleador e ídolo del equipo crema.
Sin embargo, los tres no marcaron la diferencia e hicieron sus maletas inmediatamente después de la histórica goleada de Rosario Central sobre Universitario. El equipo canalla, el cuarto clasificado de Argentina para ese torneo, humilló 6 - 0 al Tricampeón del fútbol peruano. Y con ello, se alejaron los mencionados extranjeros.
Dos años después, la sangre uruguaya llenó Ate. Comandados por un ''conocido'' entrenador como Ricardo Ortiz, llegaron los charrúas Alvaro Pintos, Bruno Piano, Fabian Pumar y Jorge Artigas, quienes solo duraron hasta el torneo Apertura y pasaron por tienda merengue, sin que nadie se haya dado cuenta de su presencia.
Incluso, Universitario trajo jugadores de suma experiencia, que fueron figuras excluyentes en sus respectivas ligas. Tales son los casos del paraguayo Miguel Angel Benitez, mundialista en Francia 98 y campeón de la Libertadores 2002 con Olimpia de Paraguay. Otro ejemplo es el del delantero argentino Rafael Maceratesi, quien fuera campeón con Racing Club de Avellaneda en 2001. Sus éxitos no lo puedieron reeditar en suelo peruano y se alejaron en silencio.
Pasemos a La Victoria, a casa del ''compadre''. Alianza Lima, en 107 años de gloria, ha sabido tener jugadores de enorme nivel y de talla internacional. Pero también, con el paso de los años, ha sabido de traspiés muy dolorosos si queremos hablar de refuerzos extranjeros.
Uno de los casos más peculiares y curiosos con un extranjero, fue el del argentino Gustavo de Luca, quien llegó con el típico cartelito de goleador de Chile. Universitario de Deportes lo había anunciado como el hombre gol para la Copa Libertadores de 1994, pero al día siguiente, pisaba suelo victoriano para estampar su firma por Alianza. Tras un conflicto dirigencial, los cremas suspiraron de satisfacción al ver que con el ''Pelado'' no pasaba nada, porque ni jugadas de peligro generaba sobre areas rivales. Como era de esperarse, fue despedido.
Otro jugador de olvidable paso por Matute fue el del argentino Pedro Damián Monzón. Recordado por haber sido expulsado en la final de Italia 90 ante Alemania, el central provocaba temor por sus extrañas reacciones y su mirada perdida. Cuando fue purgado de Alianza, y años después, confesaría su adicción a la cocaína.
En el 2000 y a puertas del Centenario, Alianza cumplió una de las campañas más pobres de su rico historial. Y responsabilidad la tuvieron sus paquetes: En el arco, el uruguayo Galileo Percovich, los volantes argentinos Claudio Spontón y Héctor Sánchez, el paraguayo Arístides Rojas. Simpllemente FIASCOS.
Pero en los último años, Los íntimos resbalaron fuerte. Tras consagrase bicampeones 2003 - 2004, el tricampeonato se había vuelto una obsesión para la dirigencia blanquiazul. Por ello, no escatimó esfuerzos en contratar a Gustavo Barros Schelotto, multi campeón con Boca Juniors en la época dorada de Carlos Bianchi, Rodrigo Astudillo, emblema de San Lorenzo campeón de la Copa Sudamericana 2002. Iván Alejandro Furios, hombre fuerte de la zaga de Chacarita Juniors y al colombiano Oswaldo Mackenzie, de gran paso por Atlético Nacional y según él, poseedor de una mágica zurda igual o mejor que el de César Cueto (que iluso para decir eso). Al final, la campaña aliancista fue pobre y este cuarteto, se fue con una buena indemnización, para burla de los hinchas grones.


Si la U trajo jugadores con algo de renombre, Alianza no se quedó atrás. En las últimas temporadas tuvo en sus filas al ex seleccionado boliviano Gonzalo Galindo. al mundialista ecuatoriano Augusto Poroso y al lateral colombiano Kilian Virviescas. Ambos no tuvieron un paso exitoso por La Victoria.
Un caso fresquito es el del colombiano Jorge Serna, quien prometió anotar 15 goles para el cuadro limeño, pero lo único que hizo, fue desesperar a los hinchas con sus definiciones que iban a cualquier lugar menos al arco.
Y así son algunos casos de un millón, pero tampoco quiero pasar por alto a algunos extranjeros que sí, se supieron llevar los frejoles a casa y dejaron huella en sus respectivos clubes.

Universitario: Juan Carlos Letelier (Chile) Jorge Amado Nunes (Paraguay), Mauro Cantoro (Argentina), Carlos Galván (Argentina), Eduardo Esidio (Brasil), Martín Villalonga (Argentina)

Alianza Lima: Fernando Martel (Chile) Rodrigo Pérez (Chile), Tressor Moreno (Colombia), Marquinho (Brasil), Martin Liguera (Uruguay), Víctor Hugo Marulanda (Colombia), Palinha (Brasil).
¿Cuál es la mejor receta para evitar la contratación de ''paquetes'?. Es simple: APOSTAR POR LA SANGRE JOVEN. Alianza y Universitario tienen enorme material para explotar en sus canteras. Es hora de dar el primer paso y consolidar al fútbol peruano como un fútbol de cantera.

martes, 17 de junio de 2008

6-0 --> ¿Qué más puede pasar?




Ataca Forlán, desborda y vence a Butrón.... gol uruguayo.




Falla Rodríguez, Charlie Good (Carlos Bueno) aprovecha el error y marca el quinto en el ''Centenario''.




Abreú le gana a la endeble defensa peruana y sentencia la historia en Montevideo.




Otra vez una historia desagradable se escribe en el ''rico'' libro del fútbol peruano. Una goleada más... que importa? Montevideo fue testigo de un Bonus Track de la Selección Nacional, que una vez más, regresa sin gloria a Lima.

Es la misma historia. Mientras Luis Horna se rompe el lomo ganando un Roland Garros. Mientras Ramón Ferreyros corre cientos de kilómetros para ganar un Rally; nuestros ''muchachos'' no saben donde esconder la cara tras una nueva humillación.

Empezando por el partido (me disculpa amigo lector, el tipo de artículo que estoy escribiendo... solo q la indignación me embarga), el partido se empezó a perder con el primer gol de Forlán. Nos dimos por derrotados, no con el segundo gol, sino con la expulsión de Paolo Guerrero. Fue en eso momento, donde el equipo perdió alma, perdió ganas y energía... (aunque a decir verdad, hace mucho tiempo, el equipo carece de lo mencionado).

El fútbol en Perú es un cáncer... y por estos días, lamentablemente no tiene cura. La principal enfermedad de nuestro balompíe, es sentirnos superiores cuando en realidad no hemos ganado nada. El verso de que Perú cuenta con un fútbol exquisito, de fino toque y precisión, quedaron en los años 70. Lamentablemente, hoy el equipo no tiene identidad, y si la tiene, solo es una oda al desorden, la imprecisión y el desgano.

Es duro decirlo, sobre todo para mi, que tengo 22 años y solo he visto a mi país en el Mundial Sub 17 del año pasado. Es triste ver el repunte de países como Ecuador y Venezuela, que son protagonistas en las actuales eliminatorias. De no ser por Bolivia, hoy, estaríamos hablando y tomando conciencia, de que somos el peor equipo de esta parte del continente.. Duro verdad?

¿Responsables? ¿Del Solar? Si tras el duelo con Ecuador, señalé al Chemo como responsable directo, hoy podría repetirlo, aunque quizás, también podria justificarlo.

Me explico:
Responsable Directo: El sistema y el orden en la cancha... Ante Colombia, considero que fue un error, jugar con un solo punta como Paolo Guerrero, teniendo en cuenta que se jugaba de local y los tres puntos se necesitaban con urgencia.

Confiar en elementos que para la selección, ya no se deberían de tomar en cuenta: Martín Hidalgo, Juan Cominges e incluso Juan Carlos Mariño, que son jugadores solo para sus respectivos clubes.

La mitad de cancha: Confiarle a Rainer Torres la labor de recuperación para mi fue un suicidio, sobre todo en los amistosos ante España y México. Del Solar derrepente lo tomó como una presión de la prensa o de la afición de jugar con dos de primera linea como Neyra (ante Colombia) y Cevasco (ante Uruguay)

Justificación: Chemo no tiene la culpa de llegar a la Selección en el peor momento dirigencial del fútbol peruano en su historia. Es simple y no hay vuelta que darle. Seguramente en un futuro, tendrá su revancha.

Pero quienes se llevan el premio mayor son los dirigentes... ¿y ahora que van a decir? Cuál va a ser el discurso del excelentísmo Juvenal Silva ante esta lamentable actuación de la bicolor. [aunque me acabo de enterar que renunció. Enhorabuena!]
Solo le debemos de rogar al destino que un día, este presente cambie. Que podemos pedir? Nos debemos conformar con el torneo local? para qué? Si vamos a carajear cuando jueguen la Copa Libertadores?

De qué sirve tanta ilusión... de que sirven los spots de Coca - Cola y Cerveza Cristal. De que sirve prenderse de los televisores en cada partido de la Selección. ¿PORQUÉ NO NOS DAMOS CUENTA QUE EN EL PERÚ HAY OTRO DEPORTES? Donde quedan Luis Horna, Ramón Ferreyros, Sofía Mulanovich, Julio Granda, Juan Manuel Polar, Valeria Silva... tantos deportistas que no tuvieron las comodidades de nuestros futbolistas, costearon sus competiciones y hoy saborean la gloria.

Basta de paternalismos! [y ese mensaje va a la prensa]. Dejen de ser Papás de los jugadores y cumplan con su labor [felizmente yo me retiré de ese rubro].


Solo termino diciendo: en las buenas y en las MALAS...... FUERZA PERÚ!

jueves, 5 de junio de 2008

Carta de un hincha Aliancista


Junio de 2007. Hace frío en Lima. El frio que hace en la capital, no se compara al frio que hace en Matute. Hoy los corazones del hincha aliancista se resisten a ver la realidad del equipo.


Hola mi querido Alianza... porque a pesar de todo, te quiero. A pesar de mirar la tabla de posiciones, no dejo de perder la ilusión y las ganas de verte salir ganador. Hoy no me importan las criticas, ni me importan las burlas... solo me importa que recuperes tu alegría.


Pero todo esto fue tan brusco. Cuándo pasó? Qué ocurrió? Qué mal hicimos? Hay responsables? Desde luego que si. Luego de un inicio de década alentador, en algún momento, nos tenía que tocar afrontar una situación que esta muy distante de la felicidad. Mi querido Alianza, me duele ver nuestro hogar, Matute, con las tribunas vacías, con un cordón policial que separa al Comando Svr, ver a los hinchas de Occidente desesperados porque los resultados no se dan. Pero yo tengo fe, tengo demasiada fe que Alianza va ganar, porque hoy es el momento donde nuestro aliento tiene q ser incondicional.


Hoy veo los cambios, y quiero volver a creer en ti. Quiero que las lágrimas que brotaron de mis ojos en 2006, luego de presenciar ante ti, una nueva consagración nacional, vuelvan a aparecer. Quiero que vuelvas a ser grande, quiero que destruyas a las gallinas y los bajes de sus nubes... ellos son quienes deben de estar en el abismo, mientras nosotros nos abaniquemos con aires de gloria y pasión.


Vamos Alianza, tienes que ser como el Ave Fenix y despertar de tus cenizas. Varias veces haz demostrado que te haz levantado y haz sacado fuerzas para vencer tus problemas...


Te escribo esto con impotencia, con rencor por ver a mi pasión, tirado en los últimos lugares, humillado hasta en mi propia casa, siendo el hazme reir de todo el mundo. Pero para eso vive el hincha de Alianza Lima... es en esos momentos duros, en donde se ven a los que verdaderamente aman la blanquiazul. No es hincha de ALIANZA LIMA, aquel que no haya llorado, aquel que no haya sufrido por el Equipo del Pueblo.


Vuela Alianza Lima, descarga todo tu interior, no tengas compasión y arrasa con todo.

lunes, 2 de junio de 2008

¿Creíamos en Supercampeones?

Una buena forma de re inaugurar mi espacio, es hablar sobre este tema. Ha tiempo discutí con unos amigos muy cercanos, y todos nos quedamos impresionados al ver, que la historia del popular Oliver, ídolo de muchos niños, era sólo un sueño, que para él, pudo haber sido dulce, pero a la vez fue una pesadilla.

Cito, el texto que público Miguel Castillo, otrora compañero de labores en www.golesperu.com, mostrando talvez, un lado humano o conmovedor, tras este penoso desenlace:





“…han destruido mi niñez… cómo es posible que digan eso… mis ilusiones de niño giraban alrededor de Los Supercampeones… por qué son tan crueles…”
Anónimo


Era en un estadio apoteósico, con las gradas todas llenas vitoreando maquinalmente el nombre de un jugador con la estampa de “diez”, el capitán de Japón. Él, se acomoda el chimpún entrelazando sus pasadores; un ajuste de lengüeta en el botín derecho para que el “Tiro de remate” no tenga desperfectos. Alista el cuerpo y la mente para vencer al Brasil de Santana en la final del campeonato mundial de fútbol…


…Toca bien. Sujeta el balón con destreza. Avanza por el verde infinito sorteando rivales de casaca rubia, ridiculizando al carioca con un sombrero antojadizo, fantaseando con la pelotita que es su mejor amigo. Oliver está acompañado por el incondicional Tom, el grosero Hyuga, Armand que va de seis, y Benji –entre otros- en la portería, para que se preocupe sólo del arco contrario…


…Pasaron las paredes con Misaki, los saltos pronunciados, atrás las barridas alevosas, las guachitas escurridizas, y llegó. El tiro que debe convertirse en gol, el tiro que practicó toda su niñez para este día, el día de ser campeón. Y apunta… el cuerpo hacia adelante, como un péndulo, paralelo al gras… los brazos abiertos planean como un halcón a pique… su derecha alza vuelo… y dispara… la pelota, hueva, se pierde en el cielo… se confunde con un blanco paz, un blanco que difumina el tiempo y el espacio… Despierta.


…”Mamá, soñé que le hacía gol a Brasil y ganaba la Copa del Mundo”… Una sonrisa ingenua y el mejor amigo al lado… Ella le abraza y consuela… Él, niño, yace acostado en una camilla, en un hospital… sin piernas…


Oliver Atom fue amputado por un rumor virulento de la Internet. Un desenlace alterno de la serie que reclama su autenticidad. Un supuesto final censurado en los medios por su efecto coercitivo y desgarrador, y que viene siendo el tema en boga por los afectados: toda una generación que creció alucinando jugar alguna vez como el capitán Tsubasa.


Yoichi Takahashi jugó a ser Dios entre los años 1981 y 1989. Es el genio creador de la saga que protagoniza Oliver Atom y que secundan Benji Price, Tom Misaki, Steve Hyuga, y más. Empezó la idea en un manga de bolsillo con el fin de impulsar la práctica futbolística en el país nipón. Se publicó en la revista Shōnen Jump y tuvo un total de 37 volúmenes.


Era 1983 y la popularidad del comic no tenía precedentes. Fue entonces cuando, atraído ya por el Ánime, se bosqueja el proyecto de su realización para la pantalla chica, donde se estrenó el 13 de Octubre de aquél año bajo el nombre “Kyaputen Tsubasa” (Capitán Tsubasa). Posteriormente se exhibiría en España con el nombre “Campeones: Oliver y Benji”, y a Latinoamérica con “Supercampeones”.


Se transmitieron 127 capítulos (con una duración de 21 minutos cada uno) hasta el 28 de Marzo de 1986, día donde se conocería el supuesto primer fin de la serie japonesa que tenía a la selección de ese país jugando la final del mundial ante Brasil. En él, Oliver despierta de un sueño después de rematar al arco y se advierte que no tiene piernas. Acá es donde empiezan las conjeturas, a forzarse los hechos y regular las casualidades.


Recuerde, lector, el título del primer capítulo. “Un gran sueño”. Oliver, un poco más grande que una pelota de fútbol, sufre un accidente tras ser atropellado abruptamente por un camión. El balón le salva la vida (por eso lo del “mejor amigo”), pero no sus extremidades inferiores. Y sueña, sin sugerirlo, con todo lo sucedido en la serie. Un sueño que duró 127 capítulos y que es tan vívido que hasta ahora cuesta pensar en este hipotético desenlace, exhibido por única vez el 28 de Marzo de 1986.


La crítica le habría bajado el dedo a Takahashi y se le exhortó arreglar otro final, con un “happy ending” gringo, o simplemente sin cercenar a una figura que alimentó nuestro deleite pelotero en la infancia. La censura irremediable provocó que su creador ideara dos finales más a la zaga de Oliver y compañía, sin muertos ni amputados, con ídolos y jugadores de verdad.


El final oficial, presentado sin tapujos y exportado al mundo, nos dibuja a un Japón campeón del mundo, imponiéndose tres a dos ante Brasil. El primer tiempo terminaría empatado, pero con el ingreso de Tom Misaki Japón logró ponerse adelante. Santana iguala y se van a la prórroga, donde Oliver con una jugada en el aire se encargaría de desnivelar el marcador, una vez más, y es campeón…


…Una consumación esperada, todos contentos. Era la estampa de la voluntad del espectador, y que Takahashi, necio, extralimitó con otro fin alterno: éste no tuvo censura pero se convirtió más en una pieza ‘caleta’ para el fanático obseso, pues no fue difundido por ni una cadena televisa en el país asiático. En él Japón cae derrotado en la final ante Brasil y el capitán Tsubasa, como en toda la serie, arengó a sus compañeros y los invitó a seguir entrenando para algún día ser campeones del mundo…


Son tres historias con diferentes caminos todas ellas. La serie se sigue emitiendo en la actualidad y escogió el sendero del Japón campeón. Tras esa línea, Oliver fue vendido al Barcelona –Cataluña- (Steve a la Juventus y Benji al Hamburgo) y disputó cuanto campeonato se le cruzó (Mundial de Corea-Japón 2002, entre otros). Conoció nuevos retos y nuevos rivales, uno más fantástico que el otro. Hasta se casa y tiene dos hijos con Patty, todo un ganador.


Si el rumor de un Oliver soñador, niño, sin piernas es cierto, no demoraría en aparecer alguna prueba física de tal suceso. Y si apareciera, no debería sorprendernos el agudo sentido diacrónico de las series japonesas (“Doraemon” o la misma “Candy” cuentan con más de un final en sus gráficas).


Yo sólo espero que mi infancia –y de la generación que se educó con el capitán japonés- no sea arruinada por concomitancias que se gestaron en la Internet, esa bien llamada traviesa red”.